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Segunda Transición

Tras una semana tan convulsa como esta pasada, en la que hemos visto salir a la luz los “papeles de Bárcenas” y hemos podido contemplar con estupor la respuesta del señor Mariano Rajoy, leyendo un comunicado ante una cámara y sin la prensa delante y retransmitiento el contenido, tras un parapeto para no tener que responder preguntas; se me impone explicar lo que tantas veces he escrito en Facebook y Twitter: Gobierno de Transición y reforma Constitucional.Tras la muerte de Franco el Presidente del Gobierno fue Arias Navarro. Un hombre del Régimen franquista con un encargo muy claro “Hacer posible el traspaso de poderes al monarca”.  Juan Carlos es el que le encarga la formación de Gobierno a Adolfo Suarez para que ponga en marcha un periodo constitucional “vital” para España y en el que había que integrar a partidos, como el comunista, que llevaba años en el exilio. Ese proceso se consiguió a pesar de los golpistas y a pesar de las dudas de todo el mundo. Porque estaba más que claro que los españoles así lo necesitabamos y así lo queríamos.

Hoy no se ha muerto Franco. Pero se ha muerto la confianza de los españoles en nuestros políticos, porque se ha demostrado, pese a quien pese, que son unos corruptos, unos ladrones y unos sinvergüenzas. Todos sabemos que esta afirmación es falsa y desproporcionada porque no todos los políticos lo son, pero si los que encabezan los poderes manchan al resto, la duda se extiende de forma inexorable y ya no cabe el derecho a la presunción de inocencia; porque nuestras conciencias nos imponen el “derecho a la duda”.

El PP está en los momento más bajos de su historia y no es precisamente el PSOE el que puede sacar cabeza. Las políticas del último año nos han puesto contra las cuerdas de una economía que destruye las sociedad del bienestar y que ha socavado los derechos constitucionales de los españoles. Incluso el propio presidente haciendo ese comunicado “blindado” está menospreciando el derecho a la información.

Ante esta situación de crisis política que ha dado lugar a una crisis económica, explicado ya por todos y hasta la saciedad, y antes de que estalle una crisis social que nos convierta en otro Egipto; se impone la actuación al más alto nivel. Y eso ahora supera infinitamente el nivel del presidente del gobierno, que se ha quedado bajo los barros de la corrupción. Y si no se atreve a hacerlo el Rey, debería de abdicar y dejar paso a quien se atreva a hacerlo. Incluido Europa.

Disolución de las Cortes y del Gobierno. Creación de un gobierno de tecnócratas y políticos de suficiente honradez demostrada, prestigio y capacidad para continuar con la gestión del país. Blgicaé ha estado más de un año sin gobierno y la cosa ha ido a mejor, luego podemos prescindir de políticos perfectamente durante una buena temporada. Su encargo debería ser de mantener a España en el suficiente equilibrio como para que no empeore la situación económica y negociar con los socios europeos, americanos, asiaticos…

Mientras tanto, unas Cortes “temporales, reducidas y elegidas al efecto” en un sistema electoral directo por provincias, con exigencia de una transparencia “absoluta” y con presencia de expertos del poder judicial, el derecho constitucional y la economía. Esas Cortes “Reconstituyentes” (permitidme el chiste) debería recibir el mandato de reformar la ley de partidos,  la ley electoral para hacerla justa y proporcional y porsupuestísimo la Constitución.

Y todo eso con el apoyo y aprobación del pueblo mediante la celebración de los referendums que sean necesarios, la vuelta a la explicación de todas las leyes y todos los derechos y obligaciones en los medios públicos y privados y hasta en las cafeterías si hace falta. Lo que no se puede seguir permitiendo es que una cuadrilla de políticos mafiosos, sin escrúpulos hayan hecho de este país un territorio de veda a disposición de los banqueros corruptos, los malversadores y los ladrones de guante blanco, mientras el pueblo sufre los efectos y vemos como se nos rien en las narices y nos toman por tontos.

¿Que qué hacemos con los políticos actuales y quienes estén en duda de tramas corruptas?. Pues muy sencillo: retirada del pasaporte, presentación ante un juez especial una vez por semana, retirada de todos los bienes y puesta a disposición de TODOS para su gestión por el estado. Tanto los bienes en españa como todos los bienes en el extranjero, faltaría más. Y cuando se haya demostrado lo que es suyo y lo que no lo es, los que hayan incurrido en ilegalidad a la carcel. ¿Que es poner la venda antes de la herida?, pues puede ser; pero según como se mire. ¿No existe el estado de excepción cuando los gobernantes quieren?. Pues un “estado de excepción” en el que les respetemos de forma temporal la libertad de no estar encerrados, es más que generosidad. ¿Que eso es ilegal o inconstitucional?, sólo hay que cambiar la leyes y la Constitución.

Ya sé que es una utopía y que no se hará nada parecido, ni de lejos, pero la credibilidad en los políticos que dirigen los partidos está más que tocada. Está hundida. Lo lamentable es que todos conocemos gente buena y honrada que se ha metido em política y que ahora pasa más vergüenza que sus superiores, si es que quiere ver la realidad. De esta forma no vamos a levantar el país y no vamos a tener uan democracia eal y eso terminará por pasar factura a todos y esperemos que no sea trágica como vemos en otros países. Ayer mismo hablabamos de que no necesitamos un Lenin sino un Churchil (con todos los defectos que sea menester) pero honrrado hasta la médula, sin duda de mancha y con capacidad de poner en marcha un proyecto nacional “limpio” y que nos devuelva lo que estos no han robado. La fe y la esperanza en la Democrácia.

 

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