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Miedo a aprender

Posted on 02/06/2012 | 1 comentario en Miedo a aprender

La frase “tenéis miedo a aprender” de boca de un buen profesional y en el momento en que se pronunció no la olvidaré nunca y supuso un mazazo en la profesionalidad de unos cuantos. Explico su origen y mis reflexiones sobre ella en este preciso momento.

En el año 1996 se inició la puesta en marcha definitiva de la Reforma Educativa que iba a suponer, entre otras muchas cosas, el paso de los alumnos de 7º y 8º de E.G.B (Educación General Básica) de las escuela, a los IES para hacer E.S.O.

Durante la “campaña” informativa a los centros de Teruel, que iba a ser provincia piloto como tantas veces, nos visitó y participó en un Claustro Extraordinario el inspector de la zona. En aquella época era un buen amigo mio, al que apreciaba y aprecio por su buen hacer en ese cargo. Nos habíamos conocido durante las huelgas, bastante continuas de unos cursos antes, ya que visitaba el centro del que yo era director y nos quedábamos charlando largos ratos y discutiendo de temas educativos, políticos y de política educativa, como correspondía al momento.

En aquel claustro, en que discutimos mucho y muy seriamente, se pusieron sobre la mesa las dos posturas enfrentadas que suponían el apoyo a la decisión ministerial, que él representaba, y la oposición a la misma en la que yo me encontraba. Mi argumento siempre ha sido que separar a los alumnos de 7º y 8º de su centro de referencia durante la niñez, justo en esa edad “puber” era privarlos de los “referentes” que les ayudaban a estar “en su sitio” y que en el IES se encintarí­an mucho más perdidos y generarían conflictos. Ya hablaremos de eso en otra ocasión. El asunto es que la frase del inspector fue que el objetivo era “Egebeizar la secundaria” (permitaseme el “palabro”, pero fue el que él uso). Cuando le dije que eso era absurdo y que lo que se iba a conseguir era todo lo contrario, su respuesta fué: ” Lo que os pasa, es que tenéis miedo a aprender“.

Qué es lo que has querido oí­r. Sorpresa, rebobinar lo oí­do, pensar si lo has entendido bien y, como soy persona de no para mucho antes de envestir, pues la respuesta airada fue inmediata.

En un Claustro de docentes de primaria en un colegio público del Bajo Aragón y en concreto en Andorra, del año 96; soltar esa frase…

Lo sigo queriendo mucho, pero no se me olvida la interpretación que hice de ella y que me sigue haciendo reflexionar cada poco tiempo.

Los maestros hemos sido, desde que tengo memoria profesional (empecé a trabajar en el curso 77/78) un gremio unido a los movimientos de renovación pedagógica. La administración del estado no se había planteado la formación continua todavía, cuando los docentes ya organizaban sus jornadas de encuentro, de discusión, de aprendizaje y de innovación. No es posible que ninguno de nosotros no recordemos con cariño, con mucho cariño, los años de puesta en marcha de la EVA, la Escuela de Verano de Aragón, a la que acudíamos con toda la ilusión del mundo, de nuestro bolsillo, sin reconocimientos, pero con unas ganas de aprender y de mejorar que nadie se puede atrever a poner en tela de juicio. Si hay algo que puso en marcha la creación de los Centro de Profesores (CEP y luego CPR) fueron los propios docentes con sus movimientos y sus inciativas. ¿De dónde si no, salieron los CEIRES?, por ejemplo.

La voluntad de mejora constante y la búsqueda de metodologías más adaptadas a la realidad social y de nuestros alumnos ha sido una constante a lo largo de toda nuestra trayectoria, hasta el punto de que, los que somos de unas ciertas generaciones, no hemos concebido el trabajo en el centro educativo, separado del constante esfuerzo de formación y mejora. Los medios nos han dado igual, cuando no hemos tenido cursos organizados, nos hemos buscado los ponentes, hemos pedido un local y nos hemos juntado a aprender que es lo importante. Y digo bien: “a aprender”, que no a que nos den un curso de algo. Hay algunas actividades que me han marcado profesionalmente y de las que jamás se me ocurrirá buscar un certificado, porque nunca fueron nada ni “oficial”, ni tan siquiera nos lo subiésemos planteado.

A sí que ¿”Miedo a aprender“? lo que de verdad nos da miedo es, que después de 25 años de historia de los Centro de Formación del Profesorado y estando en el momento actual; en el que la educación tiene que dar un giro radical en sus planteamientos, desaparezcan los cauces de formación. Ha sido muy difícil llegar hasta dónde estamos y ha costado mucho esfuerzo que la formación continua(de la inicial mejor hablo otro día) se haga atendiendo a las necesidades de los centros y que se asuma que la evolución del aula tiene que estar ligada a unos planes de mejora de todo el centro como una unidad básica. Los tiempos en que la poca formación que se impartía estaba en el ICE ya no pueden volver; es imposible. Hacer depender toda la formación de las actividades de elearning es absurdo porque eso sirven para “entrenar” al docente. Hay que seguir prestando atención al aula y al centro y si eso se pierde, estamos avocados a retroceder “mucho” en poco tiempo y a que nos cueste muchísimo más volver a poner en marcha procesos de innovación.

Hace unos años que se separaron la formación instrumental, de la formación en “el uso de los recursos en el aula”, para hacer que el trabajo de los asesores se centrara en este aspecto y que la mayor parte de sus horas fueran de atención a los procesos de aula. Ahora esa atención va a depender de asesores “aislados” que van a tener que saber de todo y atender a todos los temas, temáticas y matices. Ojala que sean muy, muy, muy vocacionales y que se apoyen muchísimo unos en otros y sean capaces de tejer una red sólida, compacta y casi pétrea, para aguantar el tirón, porque si no (y es difícil), los que vengan detrás van a tener muy difícil el acceso a la innovación; y a lo mejor hasta les entra “Miedo a aprender“.

 

Comments:1

  1. Marina Machado i López Responder
    12/06/03

    Gracias Gaspar por todo lo que acabas de escribir.
    Hace unos días que me pregunto ¿Los que están en puestos de Dirección conocen lo que se ha hecho antes de que llegaran? ¿Se han molestado por saber o conocer antes de dirigir?
    Pilotar en un simulador no provoca errores irreparables, pero ellos no están en un simulador, están continuamente haciendo declaraciones que parecen insultos, menospreciando el trabajo que tanto ha costa llevar a delante. Porque innovar no es una tarea fácil, no por la dificultad que ello en sí entrañe sino por las zancadillas que se tiene que sufrir por parte de los que no quieren que haya avance.
    Me preocupa esta otra pregunta que me hago ¿puede alguién dirigir un ente público cuando no cree en ese ente público?

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