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Mensaje real

Posted on 30/12/2012 | No hay comentarios en Mensaje real

Como todos los años por estas fechas navideñas, tuvimos la oportunidad de o­r a nuestro monarca en su mensaje a la nación.
Por primera vez en muchos años no lo seguí en directo, pero sí que he visto la grabación, porque tenía mucha curiosidad por conocer su contenido. Sobre todo porque he criticado más de una vez la postura de su majestad en estos meses pasados y el día 24 él tenía la palabra.
Es más que evidente que no nos contentaba a los protestones, ni pretendemos merecerlo, pero sí que se dirigía a un pueblo que se ha manifestado y se está manifestando todos los días en lucha por unos derechos que se están viendo usurpados por los políticos y los poderes económicos.

Así que me permito la libertad de comentar mis personales opiniones sobre algunas de sus frases.

Pero en conjunto me pareció un discurso muy timorato, con poca garra, para lo que ahora es necesario y dejando de lado algunos aspectos que deberían de haber sido afrontados de cara y con decisión real. Eso le hace a uno pensar en dos opciones que no son agradables ninguna. Una, que el rey está viviendo en los mundos de Yupi y no conecta con la realidad y otra (no sé si peor) que sus intervenciones son tan fiscalizadas por el gobierno que no tiene voz propia, con lo que queda en duda el papel de la propia monarquía su jefatura del estado.

“… muy especialmente en muchos jóvenes, que se levantan cada día con sensación de inseguridad y desánimo por la difícil situación de sus economías, la falta de trabajo y las inciertas perspectivas de futuro.

No podemos ignorar que existe pesimismo, y que sus efectos se dejan sentir en la calidad del clima social que vivimos. Está además generando un desapego hacia las instituciones y hacia la función política que a todos nos preocupa.

Frente a este pesimismo, como frente al conformismo, cabe encontrar nuevos modos y formas de hacer algunas cosas que reclaman una puesta al día.”

Porqué ni dice claramente el Jefe del Estado español que se hace imprescindible un cambio en nuestra constitución y en nuestras leyes para poner orden en el gallinero político. ¿No le dejan los grandes partidos?. ¿Entonces en  qué se queda el papel de árbitro que le otorga la constitución?.

… Austeridad y crecimiento deben ser compatibles. Las renuncias de hoy han de garantizar el bienestar de mañana, en un plazo razonable de tiempo, de manera que se asegure la protección de los derechos sociales que son seña de identidad de nuestra sociedad desarrollada.

¿Que se asegure la protección de los derechos sociales que son seña de identidad?. Pero majestad, ¿Conoce la privatización de la sanidad?. ¿Sabe algo de la ley Wert?. ¿Está al tanto del tasazo en el ámbito judicial?. ¿Está oyendo a todos los que son desahuciados bajo el amparo de una leyes obsoletas e injustas?. ¿Sabe de los intentos de criminalizar la libertad de expresión y el derecho constitucional a manifestarse?. ¿Es consciente de la separación abismal y cada vez mayor entre las clases pudientes y la exigua y moribunda clase media de este país?. Señor, esos derechos ya están en muy serio peligro y algunos se puede decir que ya han perdido batallas cruciales.

 “… el primer estímulo que nos sacará de esta crisis se llama confianza.”

¿Cómo se puede apelar a la confianza en estas circunstancias?. La confianza no se da, “SE GANA” . Y actualmente la clase política de este país la ha perdido complétamente y los datos y la realidad de cada día lo pone de manifiesto de una forma absolutamente indiscutible. Ahora mismo me parece interesante el hecho de que en los baremos del CIS no aparezca la valoración que el pueblo hace de su majestad, porque me temo que si la nota de Raoy y de Rubalcaba está bajo mínimos, la de la Casa Real puede que no esté precisamente ganando puntos con aportaciones tan tímidas.

” … A lo largo de los treinta y siete años de mi reinado hemos pasado por varias coyunturas económicas realmente complicadas … supimos salir de ellas …Y lo logramos …en primer lugar porque teníamos confianza en un proyecto compartido por todos y en nuestras posibilidades de salir adelante.”

Ahí precisamente es dónde está el gran problema. ¿Cómo se puede compartir el proyecto que nos está aplastando económicamente, que nos separa de los objetivos de toda sociedad, que nos priva de nuestros derechos y arruina el país?. ¿ Quién ha buscando en consenso y el acuerdo para tomar esas decisiones?. ¿ Por qué no se hace ya un referendum que le diga a su majestad y al gobierno del señor Rajoy cuál es la opinión del pueblo español?. Pero no, es mucho más fácil seguir pidiendo que los de abajo se convenzan de que la única solución es seguir siendo aplastados. Lo peor de todo, es que muchos estamos convencidos de que eso es mentira. Es sólo una campaña de manipulación para beneficio de los poderosos que siguen enriqueciéndose a costa del sacrificio social. Los políticos de este país no se aprietan el cinturón, sólo hacen “muecas” con las que pretenden angañarnos, como la supresión de algunos sueldos que se cambian por otros a veces más cuantiosos. (Comunidad de Castilla la Mancha).

“… Hemos de garantizar que nada de lo conseguido juntos, ni los derechos individuales y sociales, ni el bienestar económico, ni el proceso de construcción política y económica puedan verse amenazados.”

Insisto en los párrafo precedentes. Pero si ya estamos a niveles de hace más de treinta años. Ya sólo nos falta que un inspirado por algún poder divino se alce como dictador.

“Pero no todo es economía. Por muy evidente que sea, no es malo repetirlo: no todo es economía. … quisiera esta noche reivindicar la política porque su papel es fundamental en la salida de la crisis. Quiero reivindicar la política grande, esa que para destacar su dignidad y valor solemos llamar la política con mayúsculas.

La que, desde el gobierno o desde la oposición, fija su atención en el interés general y en el bienestar de los ciudadanos.

La que, lejos de provocar el enfrentamiento y desde el respeto a la diversidad, integra lo común para sumar fuerzas, no para dividirlas.

La que sabe renunciar a una porción de lo suyo para ganar algo mayor y mejor para todos.

La que busca el entendimiento y el acuerdo para encauzar y resolver los grandes y fundamentales desafíos colectivos.

La que se cimenta en el espíritu de servicio y se acomoda a los principios de la ética personal y social.

La que, en fin, es capaz de sacrificar la satisfacción del corto plazo, a menudo efímero, para ensanchar el horizonte de sus ambiciones.”

Bien por este tirón de orejas a los políticos. Pero tendría que ser más enérgico y poner sobre el tapete un cambio de leyes acorde con esos deseos que sí que son compartidos por todos. Mi hijo, que no vivió la transición, me recordaba las cesiones que hijo Carrillo cuando aceptó una constitución que instauraba una monarquía. ¿Cuánto están cediendo nuestros políticos actuales?. Ni si quiera son honrados, que es lo mínimo que se les podría pedir. Cuando hacen una afirmación puedes dar por seguro que en breves fechas harán lo contrario. Tiremos de hemeroteca de los últimos años.

“… La Corona es muy consciente del esfuerzo y el sacrificio que los ciudadanos … También, el sacrificio de todos los españoles que dejan ahora nuestro país para conseguir mejores condiciones de vida para ellos y sus familias. Su experiencia y preparación constituirán a su regreso un importantísimo efecto dinamizador de nuestra economía.”

¿Pero hay alguien que crea que todo el capital humano que se está marchando va a volver alguna vez?. Volverá una mínima parte y muy probablemente los que menos éxito tengan fuera, con lo que habremos perdido una gran parte de nuestros mejores cerebros. Esto es una tragedia nacional que nadie quiere reconocer, pero que en las universidades se ve todos los días y tiene nombre y apellidos

“… Generosidad, solidaridad y compromiso son valores que todos debemos reconocer, conservar y promover siempre…”

Sí señor. Pero generosidad, solidaridad y compromiso es justamente  lo que le sobra al pueblo español, que está dando la talla como nadie cada día en los trabajos basura que se les ofrece, en las protestas callejeras, en el respeto masivo a las leyes (a pesar de todo) y en el esfuerzo por no hundirse y seguir adelante. Y que nadie se olvide; rescatando con sus escasos recursos a unos bancos que no responden de sus riesgos y se enriquecen a pesar de todo, junto con sus clientes amnistiados fiscalmente. Pero… ¿Dónde están mientras tanto nuestros políticos?. Pues ganando dinero de forma corrupta, oprimiendo a la población y vejando sus derechos, mintiendo en todos y cada uno de los asuntos que tratan y saltándose la constitución y la soberanía del pueblo a placer y sin oposición.

Habrá que seguir luchando por este país, cada uno desde su trinchera; pero hay cargos que exigen una implicación mayor que otros.

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