> EA2ABJ > TIC – TAC

TIC – TAC

Posted on 15/05/2012 | No hay comentarios en TIC – TAC

TIC – TAC

(Una anécdota escolar)

No debio producirme mucho trauma porque lo recuerdo con cierta frecuencia y siempre es más con el placer de evocar la infancia que con la amargura de un mal paso.

Péndulo- Banoco de imágenes - INTEF

Banco de imagenes del INTEF

Llevábamos pocos días de clase por la tarde, que es cuando entra el sol por aquellas enormes ventanas, porque sería quizá en octubre y el año da lo mismo, pero debía ser el 1934. La clase era grande, con la mesa del hermano Pedro, o fray Pedro, tanto monta, monta tanto,  al frente en una tarima con él vigilante en un sillón. Fray Pedro era cojo y se ayuda con un batón que estaba terminado en una contera de goma, lo que lo hacía menos ruidoso.

En aquel momento, a mi pupitre no le daba el sol, ya que estaba entre dos ventanas con la coincidencia de que en ese pedazo de pared estaba colgado el reloj de idem. El caso es que me encandilé mirando el vaivén de aquella brillante lenteja, pendulando rítmicamente. El pupitre tenía un clavo en cada lateral para colgar la cartera. La mia era de aquellas de bandolera que tan de moda estaban y que, además eran muy prácticas; pues he aquí, que me puse a pendular la cartera, quizá quería sintonizarla con el péndulo del reloj para que fueran al compás.

Claro, lo que tenía que pasar pasó; el hermano Pedro se percató de mi ensimismamiento y me sacó de él con el método habitual que él solía usar. De pronto noté un fuerte golpe en la cabeza, el murmullo de la clase y la sensación de que había sido descubierto. Nuestro querido maestro, le sacaba la contera al bastón y con una puntería propia de pastor, jamás erraba el golpe.

Así que me llamó, hizo que, con la cartera de la mano, fuera hacia la tarima del maestro, me levantó en vilo, me situó en medio de la mesa de cara a la clase, me puso la cartera en la mano y tuve que estar un ratito, creo que muy corto, moviéndola como si de un péndulo se tratase.

A uno que se rió, le remitió la goma.

 M.F.G.          Escrito en Alicante en diciembre de 1988.

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *